Entrena tu eficiencia

Hoy hablo de eficiencia porque si la trabajas y la perfilas puedes ganar, de a poco, tiempo para ti. Por regla general, es recomendable que repercuta en ti, como un premio.

Usar el entrenamiento de la eficiencia para poder hacer más cosas y trabajar más es subirse a la rueda de la hiper-eficiencia, que conduce a la ansiedad. Ese circulo lo he conocido, es fácil una vez consigues mejorar mucho tus tiempos, querer abarcar más tareas, pero no es un camino sano y por eso:

es importante tener claro que mejoramos nuestros tiempos de respuesta, nuestra eficiencia y nuestra reacción frente a los planteos diarios pero no para correr más ni para asumir más, sino para premiarnos con tiempo para nosotros.

A que me refiero con eficiencia

¿Qué es la eficiencia?

Hacerlo bien y hacerlo rápido

Hacerlo rápido y sin estar enterándose, no sirve, porque no estás alineando tus estrellas interiores, poniendo tu mente en eso que haces.

Hacerlo rápido por el solo hecho de hacerlo rápido tampoco es eficiencia. La rapidez es un efecto secundario de la atención y de la concentración en aquello que estás haciendo, pero no es el objetivo que buscas.

¿De qué se trata esto de la eficiencia?

Se puede ser eficiente porque diriges tu atención a un punto concreto en un momento único. Se puede ser eficiente porque trabajas tu espacio mental para que esté limpio, asertivo y preparado para ir directo a la diana.

¿Cómo mejoras tu eficiencia?

Con atención, concentrándote en aquello que haces, teniendo la mente en esa actividad.

¿Qué pasa si tu actividad diaria es aburrida?

La desglosamos en partes pequeñas y le agregamos burbujas de aire en medio, para cortar el aburrimiento y así dejar de aburrirnos.

¿Por qué me interesa trabajar mi eficiencia?

La eficiencia es sentirse claro como el cristal y certero como una flecha.

Cuando funcionas con el modo eficiencia (yo le llamo “tener las estrellas alineadas”), todo fluye, va solo, es asertivo.

Para un perfil creativo como el mio, cultivar este momento mágico es vital, porque me ahorra muchas horas de estar frente a proyectos sin avanzar nada.

La buena noticia es que no es excluyente de perfiles creativos. Ya que a todos nos iria bien encontrar esa autopista interior en donde te subes y todo sale rápido, pulido, impecable.

Cuando te acostumbras a trabajar con ese frame mental, ya no quieres encarar tu dia de ninguna otra manera. El trabajo que haces se vuelve un espacio de meditación y mientras lo haces estás en otro mundo, absorbido completamente y fundido en aquello que haces.

Es tan poderoso el efecto eficiencia que vale la pena trabajarla para encontrarla

 

Aquí mis técnicas

 

1. Conoce tus horas del dia

No todas las horas sirven para todo y saberlo te ayudará a organizar tus tareas de acuerdo a eso. En mi caso (y uso mi ejemplo porque es el único que conozco), las madrugadas son las horas más creativas. He hecho un cálculo de lo que me lleva en tiempo encarar una tarea que requiere fluidez y concentración (como definir la creatividad de una pieza o el look and feel gráfico de un site) y la relación es de 1:3. Esto significa que si trabajo por la madrugada tardo 3 veces menos en llegar a un resultado bueno. Pasado a relación matemática, 1 hora de la madrugada equivalen a 3 de la mañana. Increible, no?

Pues lo tengo contabilizado, porque funciono mucho como una contable de mis horas, justamente para sacarles más rendimiento.

2. Aprende a hacer pausas

Este es uno de los conceptos más difíciles de aplicar, porque vivimos en la era de las prisas y porque existe el concepto generalizado de que si paras pierdes el tiempo. Esta falacia la he comprobado en carne propia, y nada más alejado dela realidad. Si paras, recuperas y tienes mas fuerza y más foco luego. Piensalo como un lápiz al que le sacamos punta, funciona mucho mejor después.

Puedes hacer pausas simples o puedes aprender a hacer pausas mindful. Éstas últimas son las que te aportan más eficiencia, porque limpian tu mente, mientras que la pausa del café o del cigarrillo te traen más ruido mental.

De todas maneras, todas las pausas sirven, sólo tienes que entrar en ellas como en una iglesia, porque deben convertirse en ritual, prestarles atención y “estar en el modo pausa”.

3. Busca un hobby, una afición o un deporte

Pocas cosas mejoran tanto nuestro espacio personal, nuestra percepción de nosotros y, finalmente y como efecto secundario, nuestra asertividad, como hacer algo que nos gusta y con lo que disfrutamos. Si tu trabajo se trata de eso, bingo, pero incluso en los trabajos que amamos y que nos llenan (es mi caso), nos toca hacer cosas que no nos gustan (como el IVA trimestral, la declaración de hacienda, reclamar facturas y cosas asi)

Un hobby nos da una puerta de escape, un objetivo a donde dirigirnos cuando nos abruma lo que tenemos en el momento. Una afición es un espacio personal donde haces lo que disfrutas sin más objetivo que hacerlo y disfrutarlo.

Esto te permite hacer que tu mente deje de funcionar en el modo “resolver problemas” (un modo en el que pasamos demasiado tiempo) y se ubique en el modo “ser” (el de estar pasándolo bien con lo que hace).

4. El tiempo que queda libre, es de regalo para ti

Así ganarás libertad personal y verás que realmente vale la pena invertir en entrenar tu eficiencia

Entrenar la eficiencia te permitirá hacer una tarea en la mitad o menos del tiempo que utilizabas antes. Además, en cuanto descubres tus horas productivas y constatas que vale la pena sacarles partido, tu dia se organiza de una manera diferente de acuerdo a las propias tareas que aparecen por delante.

 

Te invito a poner en práctica mis 4 técnicas. Son fáciles, sencillas y nos aportan grandes dosis de atención y eficiencia.

Entrena tu eficiencia

Hoy hablo de eficiencia porque si la trabajas y la perfilas puedes ganar, de a poco, tiempo para ti. Por regla general, es recomendable que repercuta en ti, como un premio.

Usar el entrenamiento de la eficiencia para poder hacer más cosas y trabajar más es subirse a la rueda de la hiper-eficiencia, que conduce a la ansiedad. Ese circulo lo he conocido, es fácil una vez consigues mejorar mucho tus tiempos, querer abarcar más tareas, pero no es un camino sano y por eso:

es importante tener claro que mejoramos nuestros tiempos de respuesta, nuestra eficiencia y nuestra reacción frente a los planteos diarios pero no para correr más ni para asumir más, sino para premiarnos con tiempo para nosotros.

A que me refiero con eficiencia

¿Qué es la eficiencia?

Hacerlo bien y hacerlo rápido

Hacerlo rápido y sin estar enterándose, no sirve, porque no estás alineando tus estrellas interiores, poniendo tu mente en eso que haces.

Hacerlo rápido por el solo hecho de hacerlo rápido tampoco es eficiencia. La rapidez es un efecto secundario de la atención y de la concentración en aquello que estás haciendo, pero no es el objetivo que buscas.

¿De qué se trata esto de la eficiencia?

Se puede ser eficiente porque diriges tu atención a un punto concreto en un momento único. Se puede ser eficiente porque trabajas tu espacio mental para que esté limpio, asertivo y preparado para ir directo a la diana.

¿Cómo mejoras tu eficiencia?

Con atención, concentrándote en aquello que haces, teniendo la mente en esa actividad.

¿Qué pasa si tu actividad diaria es aburrida?

La desglosamos en partes pequeñas y le agregamos burbujas de aire en medio, para cortar el aburrimiento y así dejar de aburrirnos.

¿Por qué me interesa trabajar mi eficiencia?

La eficiencia es sentirse claro como el cristal y certero como una flecha.

Cuando funcionas con el modo eficiencia (yo le llamo “tener las estrellas alineadas”), todo fluye, va solo, es asertivo.

Para un perfil creativo como el mio, cultivar este momento mágico es vital, porque me ahorra muchas horas de estar frente a proyectos sin avanzar nada.

La buena noticia es que no es excluyente de perfiles creativos. Ya que a todos nos iria bien encontrar esa autopista interior en donde te subes y todo sale rápido, pulido, impecable.

Cuando te acostumbras a trabajar con ese frame mental, ya no quieres encarar tu dia de ninguna otra manera. El trabajo que haces se vuelve un espacio de meditación y mientras lo haces estás en otro mundo, absorbido completamente y fundido en aquello que haces.

Es tan poderoso el efecto eficiencia que vale la pena trabajarla para encontrarla

 

Aquí mis técnicas

 

1. Conoce tus horas del dia

No todas las horas sirven para todo y saberlo te ayudará a organizar tus tareas de acuerdo a eso. En mi caso (y uso mi ejemplo porque es el único que conozco), las madrugadas son las horas más creativas. He hecho un cálculo de lo que me lleva en tiempo encarar una tarea que requiere fluidez y concentración (como definir la creatividad de una pieza o el look and feel gráfico de un site) y la relación es de 1:3. Esto significa que si trabajo por la madrugada tardo 3 veces menos en llegar a un resultado bueno. Pasado a relación matemática, 1 hora de la madrugada equivalen a 3 de la mañana. Increible, no?

Pues lo tengo contabilizado, porque funciono mucho como una contable de mis horas, justamente para sacarles más rendimiento.

2. Aprende a hacer pausas

Este es uno de los conceptos más difíciles de aplicar, porque vivimos en la era de las prisas y porque existe el concepto generalizado de que si paras pierdes el tiempo. Esta falacia la he comprobado en carne propia, y nada más alejado dela realidad. Si paras, recuperas y tienes mas fuerza y más foco luego. Piensalo como un lápiz al que le sacamos punta, funciona mucho mejor después.

Puedes hacer pausas simples o puedes aprender a hacer pausas mindful. Éstas últimas son las que te aportan más eficiencia, porque limpian tu mente, mientras que la pausa del café o del cigarrillo te traen más ruido mental.

De todas maneras, todas las pausas sirven, sólo tienes que entrar en ellas como en una iglesia, porque deben convertirse en ritual, prestarles atención y “estar en el modo pausa”.

3. Busca un hobby, una afición o un deporte

Pocas cosas mejoran tanto nuestro espacio personal, nuestra percepción de nosotros y, finalmente y como efecto secundario, nuestra asertividad, como hacer algo que nos gusta y con lo que disfrutamos. Si tu trabajo se trata de eso, bingo, pero incluso en los trabajos que amamos y que nos llenan (es mi caso), nos toca hacer cosas que no nos gustan (como el IVA trimestral, la declaración de hacienda, reclamar facturas y cosas asi)

Un hobby nos da una puerta de escape, un objetivo a donde dirigirnos cuando nos abruma lo que tenemos en el momento. Una afición es un espacio personal donde haces lo que disfrutas sin más objetivo que hacerlo y disfrutarlo.

Esto te permite hacer que tu mente deje de funcionar en el modo “resolver problemas” (un modo en el que pasamos demasiado tiempo) y se ubique en el modo “ser” (el de estar pasándolo bien con lo que hace).

4. El tiempo que queda libre, es de regalo para ti

Así ganarás libertad personal y verás que realmente vale la pena invertir en entrenar tu eficiencia

Entrenar la eficiencia te permitirá hacer una tarea en la mitad o menos del tiempo que utilizabas antes. Además, en cuanto descubres tus horas productivas y constatas que vale la pena sacarles partido, tu dia se organiza de una manera diferente de acuerdo a las propias tareas que aparecen por delante.

 

Te invito a poner en práctica mis 4 técnicas. Son fáciles, sencillas y nos aportan grandes dosis de atención y eficiencia.

Carina Stinga

Visual Thinking Process

Profesora UOC | Mentora BCN Activa

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