Una organización, una institución, una asociación o una escuela son ecosistemas que se nutren de la ilusión de quienes participan. Si tienen sueños grandes, el proyecto global podrá respirar en todos sus poros. Si las ilusiones son pequeñas, inevitablemente pequeños serán los logros. Tengo la suerte de participar y formar parte del Ampa Els Llorers. Para quienes no conocen el argot, AMPA es acrónimo de Asociación de Madres y Padres de Alumnos. Es el órgano a través del cual los padres y madres participan en la educación de sus hijos. Participar significa comprometerse de manera voluntaria, ponerse de acuerdo, tener objetivos comunes, gestionar proyectos y llevarlos a cabo, buscar mejoras en la escuela que redunden en una mejor calidad de la educación. Son objetivos muy altos que se desarrollan en el tiempo libre de las personas voluntarias. En este contexto la motivación personal, el trabajo en equipo, la comunicación asertiva y la capacidad de pedir y acordar son competencias clave para que el ecosistema humano funcione. Este fue mi primer año de participación activa y a través del diseño he encontrado la herramienta adecuada para reforzar la percepción de que pertenecemos a una asociación de padres implicados y motivados. Llevo más de 20 años en el mundo del diseño y la comunicación visual y nunca hasta ahora había constatado de manera tan veraz y definitiva el poder de cambiar percepciones que tiene una buena identidad corporativa. Por buena me refiero a que tenga una idea, que no sea solo poner tipografías y colores, sino que transmita un mensaje.

Las fases de intervención

1. Primero fue la idea rectora

Els Llorers es una escuela pública del Eixample de Barcelona. Es una escuela que ha hecho un cambio importante en los últimos 5 años, a raiz de las obras de mejora y a gracias a que desde dentro (familias, equipo directivo, tutores), ha crecido como proyecto.

Viene de una muy mala imagen de escuela llena de inmigrantes debido a que en el pasado era un escuela de tres lineas y esto hacia que sea la escuela comodín, aquella en donde siempre había sitio para quien llegara a mitad de curso. Estas características y su fama anterior, aún son una sombra en la percepción de esta escuela. Por ello hemos decidido convertir un obstáculo en oportunidad y utilizarlo como punta de lanza del mensaje central. De esa manera afirmamos lúdicamente que si, que somos la escuela de los mil colores. Las obras de mejora nos han dado una entrada por Av. de Roma con plafones de colores rojo, naranja y amarillo. Esto nos ha permitido anclar el concepto “Colores por fuera. Colores por dentro”. El logotipo está pensado para funcionar como acompañamiento, por eso las tipografías son palo seco y su única intervención gráfica es apoyarse en los colores. Hemos agregado el violeta a la paleta inicial para tener un buen tono de contraste que nos permite funcionar como color base.

2. Cómo llegar a las familias. Encontrando vías de comunicación asertivas y sostenibles de realización.

Como en toda asociación, los socios son un elemento clave no sólo por la cuota anual que aportan sino porque la participación activa hace crecer el proyecto, la escuela y la calidad de la educación que reciben nuestros hijos. El ampa en una escuela pública es un elemento de capital importancia para que la oferta educativa sea de calidad. Como en cualquier asociación, el día a día utiliza todos los recursos y ya no queda tiempo para la comunicación. Muchas veces, además, las comunicaciones son informativas, demasiado largas, visualmente planas y eso va impregnando al ampa como asociación de un tono más bien aburrido. Aquí es importante recordar que siempre comunicamos, seamos concientes o no, estamos emitiendo un mensaje y ello, en este caso concreto, era un síntoma patente. Las propias comunicaciones emitidas por el ampa eran demasiado largas, sin gancho visual y en cuanto al mensaje, informaban pero no enganchaban. Hemos intentado cambiar el tono y hemos buscado nuevas vías. Situando el contexto actual de hiper conectividad, hemos desarrollado pequeñas imágenes que comunican cosas concretas (reuniones, fiestas, charlas). Dichas imágenes utilizan siempre unas lineas visuales concretas (logotipo inferior, colores degradados, tipografias, fotografías). Los mensajes se resumen en ese recuadro, se hacen bonitos, se viralizan a través de los smartphones y de las redes sociales como Facebook o Pinterest.

3. Conceptos visuales y mensajes de cohesión

Las dos intervenciones anteriores son clave, si, pero no dejan de ser intervenciones ordinarias de diseño. Hemos resaltado una característica física de la escuela y la hemos convertido en una característica conceptual, dando un concepto global que es “Somos la escuela de colores”. En esta tercer fase no sólo ponemos bonito, sino que soñamos y proyectamos una visión de la escuela y del ampa. Aquí es donde trabajamos las percepciones y “vendemos el proyecto”. Pero para venderlo antes hay que soñarlo. A raiz de una exhaustiva documentación en diferentes medios referente a actividades de otras ampas, objetivos de las ampas recogidos en la Federación de Ampas y de estudios como el de la Fundación Bofill, es que hemos podido soñar y proyectar el ampa que queremos y que aún no tenemos. Primero proyectas, luego te apoyas en tu herramienta de comunicación visual para transmitirlo y finalmente, convences y el ecosistema de familias cambia, la percepción del ampa plano que sólo informa se transforma. El mensaje es atractivo, tiene gancho, invita a participar. Es coherente y resalta en positivo una característica que era vista como negativa. Es comunicación emocional y se va metiendo dentro. El dossier del ampa o el cartel de presentación recogen estas nuevas y ambiciosas visiones. Mensajes como “co-educamos junto a la escuela” ponen la autoestima del ampa (que hasta hace poco funcionaba dando soporte a la escuela), como un partner educativo de alta calidad.

Así como hablar de las ventajas de educar en un entorno intercultural como es el nuestro, ya que el mundo del futuro requerirá de nuestros hijos que sepan moverse en entornos de ese tipo. Sin dejar de destacar el mensaje final y colofón del ampa que dice que cuando la asociación está cohesionada, el centro educativo en su conjunto tiene un mejor rendimiento académico. Si tú te implicas, tus hijos se implican. Más claro, imposible.

Proyectar. Soñar. Comunicar.

Mi profesión me ha regalado un gran proyecto. Voluntario y participativo. Yo le he dado alas visuales. He visto como iba cambiando en las familias asociadas la percepción de la escuela. He visto como quienes han participado desde hace tiempo, se han encontrado con un traje que les da seriedad y coherencia de equipo. He visto, por último, muchísimos padres y madres que se han identificado y se han sentido motivados a participar gracias a una identidad emocional que engancha y es bonita. Es la primera vez en mis 20 años de profesión que tengo la sensación de cambiar el estado de cosas a través del diseño.

 

Gracias Ampa Els Llorers.

Carina Stinga

Visual Thinking Process

Profesora UOC | Mentora BCN Activa

Ayudo a empresas, organizaciones y profesionales a tener una identidad visual adecuada que fomente una comunicación acertada y permita enamorar a su público.

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