Hibridarse es una tendencia de esta época en la que vivimos. Se trata de salir de la casilla en donde se refleja lo que sabes hacer y lo que controlas y meterte en otras pieles, aprender otras artes, ensuciarte con otras profesiones y sacar algo nuevo, en concreto, de ti mismo.

Hibridarse es un poco como agrandarse, expandirse a uno mismo. Es un proceso natural ya que nuestros intereses suelen variar con el tiempo y a veces aquella profesión que elegimos hace 10 años no acaba de reflejar nuestras inquietudes reales, ha cambiado y no nos satisface o se ha atomizado tanto que, al igual que en el mundo del diseño, puedes ser diseñador y controlar sólo un 10% de lo que implica esa palabra.

Los grandes maestros del Renacimiento eran híbridos por definición. Era un época en que el saber estaba mucho más acotado, de manera que ser arquitecto, escultor, pintor e inventor de verdad se daban la mano. Nuestra época es mucho más compleja, sin embargo, hay algo de ese espíritu renacentista que podemos revivir.

Aquí mis 4 apuntes para hibridarte con éxito:

 

1. Interésate por todo

Estoy segura que dentro tuyo sigue existiendo el niño y la niña que perseguía hormigas, recopilaba hojas de árboles, estudiaba la caída de la pelota desde el tobogán y exploraba diversas técnicas para trepar al árbol sin caerte y sin que tu mamá se entere por el roto de los pantalones. Todos seguimos siendo niños dentro y por lo tanto, seguimos teniendo una gran capacidad de investigación, de curiosidad y de interés por lo que nos rodea. Además necesitamos esas capacidades para no aburrirnos, para no sentir que nuestra vida está decidida por alguien o por algo y para poner chispa e ilusión.

Ya sea que tu niño interior esté despierto o dormido, sabes que lo tienes, así que, miralo y hazle caso. Ráscate donde te pica y sigue aquello que te interesa sin complejos. Si lo tuyo siempre fue el buceo, es el momento de apuntarse a un curso o, sino tienes tiempo, de ver documentales, leer un libro y empollarte el tema. Interésate por aquello que te llama la atención porque allí puede residir el secreto de tu hibridación profesional.

Hoy todo está por definir y por hacer. ¿Qué tiene que ver la contabilidad con la bicicleta? No necesitas la respuesta ahora mismo, sólo necesitas interesarte como primer paso para hibridar. El resto viene solo.

2. Atrévete a hacer cosas que nunca has hecho

Lo que nunca has hecho es justo el mejor sitio para sacudir el aburrimiento y el sopor. Aquello que haces por primera vez te trae una dosis de estar presente y de estar vivo que no se consigue con ningún producto que puedas comprar y consumir. Creéme.

Si hay algo que quieres hacer y lo que te está tirando atrás es la losa de “nunca lo he hecho”, “no sé cómo se hace” y mensajes por el estilo que lo único que hacen es desautorizarnos… Quítate el polvo, respira hondo y hazlo. No hay poder más maravilloso que el de la primera vez.

3. El fracaso como aliado

En la cultura americana de start ups y negocios resulta que el fracaso es una oportunidad y es lo mejor que te puede pasar. Resulta que se puede aprender de él, que fracasar es un oportunidad y que lo ideal es fracasar cada vez mejor. ¡Imagina lo lejos que estamos!

En nuestra cultura, en cambio, el fracaso es motivo de vergüenza, es algo a evitar, nos genera aversión e incluso nos puede caer la bronca. Sino mira cómo funcionan los niños y las notas escolares. El fracaso, en el fondo, es eso. Lo llevamos aprendido hace muchos años pero no por eso tiene que seguir así.

Si aprendes a relacionarte con él como si fuera un amigo, entonces el traspié ya no es tan grande. Si además encuentras la manera de reirte de tus errores o de felicitarte por ellos, entonces la pantomima está montada y te das cuenta que sólo funcionas con aversión frente al fracaso porque es lo que te han enseñado, muy pulcramente, todas las personas con quienes te has cruzado desde que estabas en la cuna. Puedes desandar ese camino, sólo de trata de ponerle arte e imaginación.

4. Diviértete en el camino

Si no es con alegría, es porquería. Esta es una máxima de mi profesor de yoga que llevo grabada a fuego. Nada que emprendas para mover tu rumbo y re-dirigir tu vida tiene sentido si no está insuflado de ilusión, alegría y espíritu de juego. La alegría es como una energía que nutre aquello que haces, le da fuerza, lo ata por todos lados y hace que ese camino sea tuyo y único. Si no hay alegría en lo que estás haciendo, abandónalo, porque ese camino no te traerá nada de bueno. La alegría es una sensación de estar a gusto, de estar presente, de estar pasándolo bien. Si constatas que tienes estas sensaciones en aquello nuevo que estás probando, felicitaciones porque estás en el rumbo correcto para hibridarte.

Hibridarse es, por tanto, una oportunidad para crecer, expandirnos y hacernos más amplios.

No sólo se amplian tus conocimientos sino tus horizontes, tus barreras mentales y tus experiencias diarias. Si dejas de estar en tu casilla, tendrás la oportunidad de formar parte de esta nueva tendencia a ser multidisciplinares y a cambiar el mundo.

Carina Stinga

Visual Thinking Process

Profesora UOC | Mentora BCN Activa

Ayudo a empresas, organizaciones y profesionales a tener una identidad visual adecuada que fomente una comunicación acertada y permita enamorar a su público.

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